El tema de la sexualidad ha sido un tema muy condicionado y negado, del que no se podía hablar anteriormente. Cuando estamos en la adolescencia es cuando se comienza a hablar de esta con los amigos y normalmente a las dudas que tenemos tratamos de darle respuesta a través de los compañeros que tienen la misma información o mal interpretada aún. Esta información la consiguen a través de medios o fuentes nada fiables: revistas de adolescentes, películas, educación sexual-moralista y religiosa. Se ha extendido sobre la sexualidad de un manto de silencio, de vergüenza y de pecado. Las personas no nacen educadas, tienen que educarse, no solo durante su periodo escolar sino que durante toda la vida.
Pretender interpretar la evolución de la sexualidad únicamente desde el ángulo biológico es asimilar una sola arista del problema y sabemos que hay múltiples factores de toda índole que interfieren en esta. En el seno de nuestra sociedad el sexo no es solo la capacidad de reproducirse, es también una capacidad social de atracciones, uniones de interacciones organizadas y que pueden llegar a ser un factor de desigualdad. La sexualidad encierra en su núcleo a nuestra identidad, nuestra individualidad, nuestro género, nuestro ser.
Uno de los grandes obstáculos que encontramos para la compresión de nuestra sexualidad, es darnos cuenta de que estamos marcados por las actitudes de las sociedades pasadas respecto al sexo; por ello, para la compresión de las dificultades actuales en torno a la sexualidad es importante revisar y analizar nuestro pasado histórico. Educar para nuestra sexualidad es fundamental, pues tenemos como principio hacerlo de la mejor manera ya que repercute en nosotros y en nuestra vida social, pues implica aspectos que no creemos que tengan relación, pues prácticamente la mayoría creemos que educar sobre la sexualidad es darles a conocer las partes de nuestro cuerpo, lo que implica tener relaciones sexuales, las consecuencias, el uso de anticonceptivos, etc. Pero estamos en un grave error pues hablar de sexualidad incluye tomar enguanta temas en relación a los valores, las actitudes, sentimientos, capacidades etc.
Pues estos son parte importante en nuestras vidas; intervienen en lo que los adolescentes quieren, sueñan y esperan de su viva. En la sociedad actual, todavía escuchamos acerca de los mitos y tabú sexuales, los cuales a través del tiempo han ido despareciendo o bien no prestamos tanta importancia a ellos, gracias a que nuestra educación y cultura en general , va evolucionando en el conocimiento de temas relacionados con el sexo y todo lo que ello implica, pues no es solo hablar de relaciones sexuales (coito), ni tampoco se refiere a solo los órganos genitales pene y vagina; sino que va más allá de lo que imaginamos, tal vez por ello surjan tantos prejuicios, desvíos de información e ignorancia acerca de los temas. Los mitos fueron creados con la finalidad de condicionar nuestra vida sexual, haciéndonos creer que si realizamos ciertas actividades relacionadas con el sexo, seremos inmorales y mal vistoso hasta rechazados por la sociedad. En cuanto al tema de los tabú entraron a nuestra sociedad para restringir nuestra conducta al igual que los mitos, ya que estos llegan afectar en las relaciones interpersonales principalmente las sexuales, ejemplo; en nuestras familias la relación cariñosa entre padres e hijos llega a ser en ocasiones limitada, debido a la presencia de tabúes relacionados con el incesto. Los tabú también designan objetos que no pueden tocarse, lugares que no pueden ser visitados, cosas que son sagradas, o prohibidas.
Esto nos da como resultado una ignorancia sobre nuestra realidad, o una falsa percepción de ella. Valores, actitudes equivocadas que provocan que adoptemos posturas y/o conductas equivocadas que no coinciden a las propias, adoptando estereotipos sexuales a fin de compensar nuestros deseos o necesidades.
Dichos estereotipos nos llevan a un desajuste social, pues se prescriben conductas determinadas para cada sexo, las cuales adoptamos por medio de nuestra familia, escuela, medios de comunicación, etc. Pues esto provoca que cada uno asuma diferentes papeles los cuales creemos son los idóneos.
Dichos estereotipos nos llevan a un desajuste social, pues se prescriben conductas determinadas para cada sexo, las cuales adoptamos por medio de nuestra familia, escuela, medios de comunicación, etc. Pues esto provoca que cada uno asuma diferentes papeles los cuales creemos son los idóneos.
Un ejemplo son los prototipos de las mujeres: Delgadas, sexy, sumisas, amas de casa, etc. En cuanto a los hombres el prototipo actual son los metros sexuales. Todo esto tiene como consecuencia el que asumamos papeles que no tienen nada que ver con nuestra personalidad, ni con las capacidades que cada sexo tenemos impidiéndonos llegar a nuestra realización personal. Debemos dedicarnos a adquirir los conocimientos necesarios para informar, transmitir y acompañar a los adolescentes en su camino por descubrir su sexualidad y lo que implica llegar y experimentar cada una de las etapas de desarrollo, como lo es la pubertad. Como resultado de la falta de información los jóvenes son presa fácil de actuar en base a los mitos, tabú y estereotipos sexuales, pues en esta edad aparece la búsqueda de su personalidad y en la que buscan estar bien con la sociedad (a la moda ), pues erróneamente son los menos informados acerca de su sexualidad, ya que no existe una comunicación totalmente abierta y adecuada; si contáramos con ello lograríamos evitar matrimonios forzados, adolescentes embarazadas, enfermedades como el sida, virus del papiloma humano, y en general enfermedades de trasmisión sexual.
Los mitos y los estereotipos, solo pueden llevar a la discriminación, al desprecio y al maltrato. ¿Qué es lo que nos lleva a esto? La categorización. La categorización es una tendencia del ser humano para poder entenderlo mejor y que nuestro mundo sea más sencillo y practico de manejar. Por ejemplo, si entramos en un supermercado y queremos buscar leche que no sea entera, vamos a la sección general de lácteos Pero, no todo es tan sencillo como la categorización de un leche. Las clasificaciones y categorizaciones de tipo social, generan exageración de las diferencias que existen entre grupos, lo que no solo lleva a la exclusión, sino también, a la homogenización de quienes pertenecen a un grupo. En este caso concreto, si el estereotipo social es que la homosexualidad implica ser afeminado o amanerado, al pensar en un gay, por ejemplo, se pensará inmediatamente en un peluquero amanerado, dejando por fuera a personas que si bien, tienen inclinaciones homosexuales, pueden no ser amanerados.
En realidad considero que nunca dejaran de existir mitos, tabús y estereotipos sobre nuestra sexualidad; pero creo que lo más importante es contar con una educación en las escuelas, en la sociedad y sobre todo en nuestra familia, para contar con una comunicación en donde se nos informe sin prejuicios e inhibiciones que nos permita tener una aceptación y desarrollo adecuado sobre nuestra sexualidad y logremos una vida plena, que nos permita creer que somos capaces de hacer cosas sensacionales como dar vida a otro ser. Por ello, de ahora en adelante debemos de hacer consciencia acerca de lo que escuchamos y vemos, y seleccionar lo que nos pueda ayudar, pues somos seres humanos totalmente capaces y libres para elegir nuestra forma de vida, por lo tanto no debemos regirnos por lo que dice la gente, lo más importante es ser congruente con uno mismo, para ello primero debemos aceptarnos para respetar a los demás, pues somos capaces de lograr vivir una vida plena y ello solo depende de nosotros.